Calendario de adviento casero: cómo hacerlo y qué meter dentro
Hacerlo a mano cuesta una tarde y sale más barato que casi cualquier calendario comprado. Y sobre todo: es el único que está hecho exactamente a medida de quien lo abre.
Necesitas 24 recipientes y algo de donde colgarlos. Las tres opciones más usadas: sobres de papel kraft numerados y colgados con pinzas de una cuerda; bolsitas de tela en un panel o una rama; o cajitas de cartón dentro de una caja grande. Numera del 1 al 24 antes de rellenar — parece obvio y es el paso que más gente se salta. Reparte primero los tres o cuatro regalos grandes (días 6, 12, 18 y 24) y luego rellena el resto con detalles pequeños.
Qué meter dentro según quién lo abra
Para niños: pegatinas, gomas de borrar, mini figuras, una nota con un plan para esa tarde, calcetines divertidos, un cuento corto. Para adultos: sobres de café o té, una chocolatina buena, una entrada, una nota escrita, un vale para algo concreto. Para pareja: planes, preguntas, fotos impresas, un recuerdo compartido. La regla es que al menos un tercio de las ventanas no sean objetos, sino algo que hacer: es lo que hace que el calendario se recuerde.
El reparto de los 24 días que mejor funciona
Cuatro ventanas con regalo de verdad (una por semana, más el día 24), ocho con un detalle pequeño de menos de 3 €, siete con algo comestible y cinco con un plan o una nota. Ese reparto mantiene la expectativa durante todo el mes sin disparar el presupuesto: sale entre 40 y 70 € en total, que es lo que cuesta un calendario comprado de gama media.
Errores que conviene evitar
Empezar a rellenarlo el 30 de noviembre y acabar metiendo lo primero que encuentras.
Poner los mejores regalos al principio: el interés se desploma a mitad de mes.
Hacer todas las ventanas con objetos y ninguna con un plan.
¿Y si el calendario no es el regalo?
Un calendario de adviento acompaña bien, pero rara vez sustituye al regalo de Navidad. Responde cinco preguntas y te decimos qué regalar, con precio y dónde comprarlo.